Introducción La colaboración creativa, entendida como el proceso mediante el cual individuos o grupos trabajan conjuntamente para generar ideas novedosas y soluciones originales, ha sido siempre un motor fundamental para el progreso humano y organizacional (De Larrauri Escudero & Sánchez-Escalonilla, 2020). Con la expansión de las tecnologías digitales, este fenómeno ha experimentado una transformación profunda, alterando las dinámicas de interacción y las expectativas sobre la producción innovadora. La digitalización reconfigura los espacios de trabajo, la comunicación y la gestión de proyectos, presentando tanto oportunidades sin precedentes como desafíos complejos para la sinergia intelectual (Rosa & Moll, 1985).